martes, 20 de diciembre de 2011

LAS RELACIONES SECRETAS ENTRE PINOCHET y FRANCO

Conspiración para matar



El dictador chileno, Augusto Pinochet, conspiró con el facismo italiano y el falangismo español para asesinar en Europa a sus disidentes políticos exiliados por su régimen de hierro.

Al igual que los operativos realizados por la Armada argentina en el extranjero, para detectar y aniquilar a los exiliados por la dictadura, el régimen de Pinochet no escatimó recursos para agilizar y profundizar el operativo Condor -un sistema de colaboración entre las dictaduras latinoamericanas para secuestrar y torturar a opositores-.

Este operativo, que se creía circunscripto a los países latinoamericanos, también tuvo sus ramificaciones indirectas en el resto del mundo occidental. Incluso llegó a extenderse a Estados Unidos, en 1976, con el asesinato -en Washington- del ex canciller chileno Orlando Letelier.

Según el abogado Alun Jones, representante de la Justicia española ante la Cámara de los Lores, Gran Bretaña debe extraditar a Pinochet a España, argumentando que el gobierno de Madrid podría juzgarlo por toda la conspiración, que causó miles de muertes en varios países.


En homenaje a Franco


Tras asistir en Madrid al funeral del dictador español Francisco Franco, en el año 1975, Pinochet mantuvo reuniones secretas con Stefano delle Chiaie -un fascista italiano cercano a la Logia P2 de Licio Gelli- para planificar un atentado contra la vida del dirigente del socialismo chileno, Carlos Altamirano.

La trama, que supuestamente debía haberse llevado a cabo en 1976, fracasó porque "sucedió que él estaba demasiado bien protegido", dijo Jones a los Lores; aunque otras fuentes consultadas por El Sitio Noticias afirman que Altamirano fue advertido por un servicio de inteligencia gubernamental, aunque no precisaron cuál.

Altamirano, quien fue senador y ex Secretario General del Partido Socialista de Chile, fue uno de los políticos más allegados al asesinado ex presidente chileno Salvador Allende. Como muchos otros miles, huyó del país tras el sangriento golpe militar de 1973. Conocido por su exultante verborragia política, previa al gobierno de Allende, Altamirano fue para muchos una de las excusas preferidas de Pinochet para justificar el golpe.

Sus declaraciones públicas, cargadas de acusaciones contra la derecha, han sellado una página de la historia política chilena. En el exilio, Altamirano -quien actualmente vive en Santiago de Chile- realizó un mea culpa que lo ha ubicado en el espectro político chileno como uno de los principales renovadores del socialismo.


De la conspiración al terrorismo internacional


Pero este ex dirigente político no fue el único al que Pinochet quizo aniquilar. Entre sus planes conspirativos junto a Stefano delle Chiaie (mentor de brutales atentados como la explosión de una bomba en la estación ferroviaria de Bologna, en agosto de 1980, en la que perdieron la vida más de 60 personas), también estuvieron los intentos de asesinatos de Andrés Pascal Allende -sobrino de Allende y Secretario General del MIR- y del ex vicepresidente de Chile Bernardo Leighton -fundador del Partido Demócrata Cristiano- 

Las investigaciones llevadas adelante por el juez español Baltazar Garzón han documentado que personas como Stefano delle Chiaie han asesorado y trabajado para la DINA, la Triple A y la dictadura de Banzer en Bolivia. 

También ha estado presente en la masacre de Ezeiza en la Argentina, cuando Juan D. Perón retornó del exilio en 1973. 

El abogado Jones aseguró a los Lores que Pinochet se reunió en España con los participantes en un atentado contra otro exiliado chileno en Italia "y, juntos, se conjuraron para matar a Altamirano". Jones sorprendió a la defensa del senador vitalicio la última semana de enero, cuando afirmó que hay pruebas suficientes para enjuiciar a Pinochet por el delito de conspiración. Los abogados de España han argumentado que Pinochet no goza de inmunidad por delitos que las convenciones internacionales catalogan como crímenes contra la humanidad, como la tortura, y las ejecuciones extrajudiciales.


Pinochet, cada vez más cerca de su hora cero


Pinochet modeló algunas de sus políticas autoritarias en las de Franco, quien gobernó España por 36 años tras vencer a la República en una de las guerras civiles más sangrientas y simbólicas de Europa.
De una forma u otra, Pinochet buscó siempre un lugar en la historia, aunque no como el símbolo de la represión, la tortura y el autoritarismo. 


Continuemos.

Pinochet aprendió muchas cosas de Franco. El dictador chileno, como antes había hecho el español, intentó imponer una visión histórica que legitimara la necesidad del golpe de Estado y lo presentara como salvador de la nación. Durante sus dictaduras, Franco y Pinochet festejaron el 18 de julio en España y el 11 de septiembre en Chile como un mito fundacional de "salvación nacional" frente a la revolución marxista. Esa versión oficial, establecida a partir del control de la educación, de la censura y de la persecución a quien se oponía públicamente, generó políticas de desinformación y de manipulación de la historia, muy difíciles de combatir durante las respectivas transiciones a la democracia.

El golpe de Pinochet, el 11 de septiembre de 1973, no provocó una guerra civil y su dictadura, de 17 años, duró 20 menos que la de Franco. Después de miles de asesinatos y de violencias masivas de los derechos humanos, ambos dictadores gozaron de amplios apoyos entre sus ciudadanos. Franco murió en la cama y nunca tuvo que preocuparse de responder a cargos sobre crímenes contra la humanidad. Pinochet sobrevivió 16 años a su Gobierno autoritario y su arresto en Londres, en octubre de 1998, abrió en Chile una profunda discusión sobre el pasado, en la que afloraron con toda su crudeza las historias y memorias enfrentadas de militares y de familiares de los desaparecidos y víctimas de la represión.

El legado de los crímenes de las dos dictaduras se abordó de forma muy diferente en los dos países. En España, tras la Ley de Amnistía aprobada el 15 de octubre de 1977, el Estado renunciaba a abrir en el futuro cualquier investigación judicial o a exigir responsabilidades contra "los delitos cometidos por los funcionarios públicos contra el ejercicio de los derechos de las personas". Bajo el recuerdo traumático de la guerra, interpretada como una especie de locura colectiva, con crímenes reprobables en los dos bandos, y el del miedo impuesto por la dictadura, nadie habló entonces de crear comisiones de la verdad que investigaran los miles de asesinatos y la sistemática violación de los derechos humanos practicada hasta el final por Franco y sus fuerzas armadas.

En Chile, por el contrario, y pese a que la democracia, bajo la vigilancia y el corsé impuesto por el tirano todavía vivo, no pudo derogar la amnistía que se habían concedido los propios militares con la Ley de 1978, el primer presidente democrático, Patricio Alwin, decidió establecer una Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación. No se podía llegar a la reconciliación nacional, pensó Alwin, sin antes conocer y reconocer a los desaparecidos y víctimas de la violencia de las fuerzas armadas. Formada, bajo la presidencia del prestigioso jurista Raúl Rettig, por expertos en derechos humanos, pero también por partidarios de la dictadura, como el historiador Gonzalo Vial Correa, la Comisión entregó su informe, de 1.350 páginas, el 8 de febrero de 1991, menos de un año después del encargo oficial.

El informe Rettig, interpretado por los militares chilenos como un ataque a su honor y dignidad, fue un hito en el proceso de reconstrucción de la democracia y de la memoria colectiva. En España, durante la transición, y en la larga década posterior de Gobiernos socialistas, no hubo políticas de reparación, jurídica y moral, de las víctimas de la guerra y de la dictadura. No solo no se exigieron responsabilidades a los supuestos verdugos, tal y como marcaba la Ley de Amnistía, sino que tampoco se hizo nada por honrar a las víctimas y encontrar sus restos.

Por eso, no resulta sorprendente que cuando comenzó a plantearse entre nosotros, por fin, casi tres décadas después de la muerte de Franco, la necesidad de políticas públicas de memoria, como se había hecho en otros países, apareciera un enérgico rechazo de quienes más incómodos se encontraban con el recuerdo de la violencia, con la excusa de que se sembraba el germen de la discordia y se ponían en peligro la convivencia y la reconciliación. Acostumbrados a la impunidad y al olvido del crimen cometido desde el poder, se negaron, y se niegan, a recordar el pasado para aprender de él.






 By Nikola Tesla

Un Joven Revolucionario Miguel Enríquez Espinosa


Miguel Humberto Enríquez Espinosa (27 de marzo de 1944  5 de octubre de 1974) fue un médico y político chileno. Secretario General del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) desde1967 hasta su muerte.

Biografía



Infancia y juventud


Hijo de Edgardo Enríquez Frödden, profesor de anatomía, rector de la Universidad de Concepción entre 1969 y 1972 y Ministro de Educación del presidente Salvador Allende en 1973. Edgardo Enríquez Frödden había sido durante 25 años oficial de la Armada de Chile, con el rango de Capitán de Navío y comandante/director del Hospital Naval de Talcahuano. Su madre fue Raquel Espinosa Townsed, egresada de la Escuela de Leyes de la Universidad de Concepción, y dos de sus tíos fueron Senadores de la República de Chile (Humberto Enríquez Frödden e Inés Enríquez Frödden—la primera intendenta y diputada del país) elegidos por el Partido Radical.
Realizó sus estudios primarios en el Colegio Saint John´s de Concepción, y sus estudios secundarios en el Liceo Enrique Molina Garmendia. En este último establecimiento, tanto en su curso como en otros, fue conociendo sucesivamente a varios futuros integrantes del MIR: en 1957 Marcello Ferrada-Noli, en 1959 Bautista van Schouwen, y en 1961 Luciano Cruz. Sergio Pérez Molina, quien estudiaba en el Liceo de Coronel, fue otro temprano colaborador político de Enríquez al que éste conoció en 1964 en la Universidad de Concepción.
El triunfo de la revolución cubana produciría un gran impacto en él, sus compañeros y sus hermanos, uno de los cuales -Marco Antonio- integraría el Grupo Marxista Revolucionario (GMR), una organización de corte trotskista. Con sus congéneres participó de un grupo de estudios de las teorías marxistas, y eventualmente apoyarían movilizaciones, como las del paro nacional convocado por la CUT para el 7 de noviembre de 1960.
En 1962 comenzó Enríquez a militar en la Federación Juvenil Socialista (FJS) a la cual ingresó junto con Bautista van Schouwen. Se integran al núcleo "Espartaco", en el cual ya militaban desde el año anterior su hermano Marco Antonio y su amigo Marcello Ferrada-Noli, jefe del núcleo. Todos ellos, más Jorge Gutiérrez Correa, Claudio Sepúlveda y Pedro Valdés, forman paralelamente ese mismo año y bajo el liderazgo de Enríquez la fracción clandestina MSR ("Movimiento Socialista Revolucionario"). Simultáneamente su hermano Edgardo comienza a militar en la Federación Juvenil Socialista en Santiago, estableciendo más tarde junto a Andrés Pascal un núcleo similar al MSR de Concepción. En febrero de 1964 se materializa la marginalización del Partido Socialista (ver abajo) por parte del grupo liderado por Miguel, grupo que se integra por un lapso en la VMR (Vanguardia Marxista Revolucionaria) hasta la fundación del MIR en agosto de 1965.
El 29 de enero de 1968 en Concepción, en una ceremonia privada y familiar contrae matrimonio con Alejandra Pizarro Romero (24), en octubre de 1969, nacería Javiera Alejandra Enríquez Pizarro. Algunos años después la pareja terminaría anulando el matrimonio, después de la separación Alejandra presentaría un cuadro depresivo que la orillaría al suicidio en noviembre de 1971, en Concepción.

 Etapa universitaria

Enríquez ingresó a la carrera de Medicina en la Universidad de Concepción en marzo de 1961. Paralelamente a sus estudios universitarios, participaba en protestas y en diversas actividades de ayuda social. Desde el núcleo "Espartaco" de la juventud socialista de Concepción y de las revistas "Revolución" y "Polémica Universitaria" en las que escribía, abogaba por un socialismo más radical.

 Quiebre con el Partido Socialista

Ya en 1963 había comenzado a trabajar con el grupo Vanguardia Revolucionaria Marxista.
Enríquez tenía planificado hacer pública su renuncia al partido junto con otros militantes durante el XX Congreso del Partido Socialista, en febrero de 1964. Sin embargo, el entonces secretario general Raúl Ampuero se enteró de la maniobra, y expulsó a Enríquez y otros a fines de enero.
En su renuncia pública, Enríquez y sus compañeros iban a distribuir un documento titulado "Insurrección Socialista", entre cuyos veinte firmantes se encontraban van Schouwen, Dantón Chelén y Edgardo Enríquez.

 Participación en VRM

En mayo de 1964 participó en el Primer Congreso de la Vanguardia Revolucionaria Marxista. Ante la inmediata división de la agrupación entre la VRM liderada por Benjamín Cares ("pro-china") y la VRM "Rebelde", Enríquez optó por esta última, la cual posteriormente formaría el MIR.
En el Congreso Latinoamericano de Estudiantes de Medicina que se realizó en Concepción a fines de 1964, Enríquez trabaría contactos con miembros de los MIR de Venezuela y de Perú.

 Papel en la Fundación del MIR

Como integrante de la VRM "Rebelde", Enríquez sería un activo convocador al "Congreso de Unidad Revolucionaria" que se realizaría entre el 14 y el 15 de agosto de 1965 en Santiago. En este congreso constituyente se fundó el Movimiento de Izquierda Revolucionaria.
La participación de Miguel Enríquez en el congreso constituyente consistió en exponer una tesis político-militar de la cual eran autores, junto a Miguel Enríquez ("Viriato"), su hermano Marco Antonio ("Bravo") y Marcello Ferrada-Noli ("Atacama"). La tesis, titulada La conquista del poder por la vía insurreccional fue aprobada en el congreso de fundación. Miguel Enríquez fue elegido miembro de la primera dirección nacional del MIR, como integrante del Comité Central.
En noviembre de 1965, fue proclamado por el MIR como candidato del Movimiento Universitario de Izquierda (que integraba al MIR, al Partido Socialista, al Partido Comunista y a sectores independientes de izquierda) a la presidencia de la Federación de Estudiantes de Concepción (FEC). El PC y el PS finalmente levantaron sus propias candidaturas y ganó la elección el Partido Demócrata Cristiano con 1.184 votos frente a los 810 del MUI.
A fines de ese mismo año, participó en el Segundo Congreso General del MIR, en Conchalí. En éste sería reelegido como miembro del comité central.
A inicios de 1966, Enríquez viaja a China integrando una delegación de la Federación de Estudiantes de Concepción. Allí y durante su viaje de regreso en Perú hace contactos con organizaciones laborales y políticas.

 Golpe de Estado

Tras el golpe de Estado de septiembre de 1973, Miguel Enríquez y otros miembros del MIR rechazan la idea del asilo político en embajadas extranjeras y condenan el exilio del país. Luego, comienzan a organizar actividades clandestinas contra la dictadura de Augusto Pinochet.
Tras el golpe, Enríquez pasa a ser uno de los más buscados por las autoridades. Persecución que termina cuando es abatido el 5 de octubre de 1974 en un enfrentamiento con agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) en la comuna de San Miguel, Santiago, desde donde lideraba al MIR y donde, en la calle Santa Fe, vivía con su compañera Carmen Castillo quien tenia 6 meses de embarazo. Ella también fue herida y pese a que sobrevivió perdió al hijo de Miguel. Fue enterrado en el Cementerio General de Santiago. Tras su muerte, el Instituto Superior de Ciencias Medicas (ISCM-H), de La Habana, Cuba, bautiza a su nuevo hospital clínico como Dr. Miguel Enríquez Espinosa, en su honor.

Datos Extras

Miguel Krassnoff Martchenko. Declaraciones exclusivas:

Cómo murió Miguel Enríquez?

Con su versión - nunca antes publicada- sobre cómo murió el secretario general del MIR, Miguel Enríquez Espinosa, Krassnoff contradice las informaciones entregadas por agrupaciones de izquierda y por la Comisión Rettig. Se respalda en la investigación que el Ejército realizó durante dos meses antes de decidir entregarle - en la persona del general Pinochet- la medalla al valor militar, con lo cual se convirtió en el único en recibirla desde la Guerra del Pacífico.

El hecho ocurrió el 5 de octubre de 1974 en una vivienda ubicada en la comuna de San Miguel. En el lugar estaban, además de Enríquez, su pareja Carmen Castillo y otros individuos que consiguieron huir.

Éste es el relato de Krassnoff:

"Ese sábado, cerca de las 14 horas, recorremos en dos vehículos varias veces las calles. Van conmigo dos agentes, más una ayudante de 19 años que operaba como mi secretaria. No obtenemos nada, pero cuando nos retirábamos vecinos nos dicen que en una casa entran y salen vehículos, escriben a máquina toda la noche y hay un señor que parece inválido porque entra sin bajarse".

"La información había que comprobarla tocando el timbre y si salía una señora diciendo que no pasa nada, nos íbamos, así de simple. Pongo a la mujer a cargo de los vehículos, a un segundo en una esquina y voy con el otro integrante hacia la puerta de la casa. Cuando cruzábamos frente a la ventana, quien iba a mi lado me dice '¡Cuidado Miguel!' y me empuja y me tira al suelo. Había escuchado el movimiento del cierre de un fusil cargándose. Entonces pasa sobre nosotros una andana de tiros impresionante".

"No disponíamos de ningún tipo de comunicación y la única manera de llamar a la central era por teléfono. Mandé a ubicar uno y mientras disparé mi fusil Aka parapetado en un poste frente a la casa. Escuché tiroteo en otro lado, pero no vi a ningún adversario. De repente apareció un fulano en la azotea con un lanzacohetes soviético antiblindaje y me dispara. Afortunadamente, por la poca distancia, el proyectil no alcanza a desarrollar su máxima explosión y vuela una moto y parte de la casa que tenía detrás, pero a mí no me pasó nada. En eso se me acaba la munición y me tengo que retirar".

"Cuando vuelvo, un equipo de Investigaciones se introducía en la casa. Lo detuve porque podría haber cazabobos y explosivos, y entro. Me encuentro con una mujer embarazada desangrándose, tendida en el piso con su fusil. Creí que estaba muerta, pero vivía. Con su ropa traté de parar la abundante sangre de su hombro y antebrazo. Y cuando me avisaron que llegaron ambulancias la tomé bajo mi protección, la puse en una de ellas con un ayudante mío y la llevaron urgente al Hospital Militar. Sobrevivió gracias a la oportuna atención médica. Era Carmen Castillo Echeverría, conviviente de Miguel Enríquez, sobrina de Jaime Castillo Velasco, actual presidente de la Comisión de Derechos Humanos e hija del actual alcalde de La Reina".

"En eso, el hombre que dejé a un costado de la casa se enfrentó con Enríquez. Estaba herido, trató de subir por una pared y, al asomarse, fue conminado a levantar las manos y a no moverse. Pero siguió, se le volvió a insistir y sacó un revólver calibre 38. El agente reaccionó en defensa propia y Enríquez cayó muerto".

"A las cuatro o cinco de la tarde (más de dos horas después) llegaron fuerzas de Carabineros y militares para cercar el perímetro. Yo estaba en el hospital verificando el estado de Carmen Castillo. Cuando comenzó a recuperarse tuvimos conversaciones muy largas hasta que se fue a Inglaterra (yo mismo la fui a dejar al aeropuerto) y nunca más supe de ella. En 1992 me llamó por teléfono, pero no la atendí. Me mandó un mensaje a través de un personaje político importante en el gobierno militar. A éste le impresionó cómo se refería a un adversario. Quería tomar contacto para agradecerme. No acepté porque cumplí con mi deber y no tenía que aceptarle agradecimientos a quien me quiso asesinar".

Una extraña relación

La historia hasta ahora conocida contradice la versión de Krassnoff.

Según el Informe Rettig, "la casa donde se ocultaba Miguel Enríquez fue rodeada por un nutrido contingente de agentes de seguridad, el que incluía una tanqueta y un helicóptero, quienes comenzaron a disparar (...) Enríquez cayó en el enfrentamiento recibiendo, según el protocolo de autopsia, 10 impactos de bala".

En el libro "El rebelde de la burguesía", de los periodistas Daniel Avendaño y Mauricio Palma, se asegura que "eran cerca de 50 hombres que se aprestaban a atacar al líder del MIR (...) Sintiéndose desesperado, abrió fuego, siendo inmediatamente replicado por las fuerzas militares (...) Agentes de la Dina arrojaron una granada al interior del hogar. Enríquez fue herido".

En su libro "Un día de octubre en Santiago", Carmen Castillo protagonista del enfrentamiento, describe: "De pie sobre el muro de adobe, a cien metros de la casa celeste de Santa Fe, Miguel gritó: "Detengan el fuego... ¡Hay una mujer embarazada, herida!" Los hombres al acecho se irguieron y avanzaron sobre la humilde casa. Miguel saltó el muro y empujó el arma: una ráfaga de metralleta desgarró el aire. De todas partes resonaron balazos. La mujer que lava la ropa lo vio a través de la rendija de los tablones. Miguel disparó una ráfaga. Miguel se desplomó sobre la artesa, el lavadero".

Según ella, ignoraban que una esquirla de granada lo alcanzó a los 15 minutos de iniciarse el enfrentamiento, "y no sabrán que peleó solo, durante más de dos horas".

Sin embargo, algo sorprendente ocurre en Castillo, quien escribe en tercera persona. Ella se impresiona con Krassnoff. Reconoce en la publicación haber creído que "fue el bueno de la historia".

Fueron muchas las visitas que recibió de Krassnoff en el Hospital Militar, donde se restablecía de sus heridas. "¿Cómo hablar del capitán Miguel Marchensko (sic)? Aún hoy esto es lo que más difícil me parece". Y Carmen Castillo hace una confesión por lo menos ambigua: "Desea su llegada, sus preguntas. Ella lo espera".

El último consejo de Krassnoff, cuando, con Manuel Contreras, la fue a dejar al aeropuerto: "Jamás lo olvides: tú no fuiste torturada".

Reflexión:

Gracias a su lucha y temple Miguel Enríquez merece todo mi respeto siempre luchando por la convicción de sus ideales las cuales nunca traiciono ni en los momentos mas duro de la represión de la Dictadura Militar. Un claro ejemplo a seguir muchas gracias Miguel por tu amor a la Patria y a la libertad  del pueblo mas Humilde de Chile.



 By Nikola Tesla

lunes, 19 de diciembre de 2011

Ministro Rubén Ballesteros, Promotor de la Impunidad de Pinochet

Este Ministro es un claro ejemplo de como nunca se hizo justicia a los miles de Chilenos los cuales sufrieron de las mas macabras aberraciones que puede sufrir un ser Humano. este es un Articulo el cual apareció el día 8 de Agosto del 2005.


Juan Subercaseaux Amenábar, Abogado DDHH
Juan Pablo Moreno G., Investigador en DDHH Santiago
8 de agosto de 2005

El pasado jueves 4 de agosto las agrupaciones de familiares de víctimas de crímenes contra la humanidad durante la dictadura y los abogados de DDHH recibieron un verdadero "presente griego" del Presidente Ricardo Lagos.

Al parecer como resultado de su reunión reciente con el líder y diputado UDI Pablo Longueira el Presidente Lagos decidió "destrabar" el nombramiento de un ministro de la Corte Suprema y propuso al Senado el nombre del Ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago Rubén Ballesteros Cárcamo. Cabe recordar que el Senado no aprobó hace unas semanas su anterior propuesta: la de la Ministro de la Corte de Apelaciones de San Miguel Margarita Herreros.

Sin lugar a dudas los senadores UDI, la mayoría de los RN y del bloque militar-judicial, que suman unos 20 senadores, unidos a buena parte de los concertacionistas y designados de ese sector podrían dar el quórum de dos tercios (31 senadores) necesarios para aprobar la propuesta presidencial.

El problema para los senadores concertacionistas, con sensibilidad frente al problema de la violación de los DDHH en dictadura, es que tendrán que apoyar a un ministro de Corte que exhibe una trayectoria judicial plagada de fallos favorables a la impunidad de Augusto Pinochet y de otros altos funcionarios dictatoriales ligados a la represión, como sucedió en abril pasado en el caso del ex tri-ministro de Pinochet y actual senador UDI por Punta Arenas Sergio Fernández F., a cuya petición de desafuero, como cómplice y encubridor de torturas y desapariciones en dictadura, el Ministro Rubén Ballesteros se opuso.

Las actuaciones judiciales de Rubén Ballesteros, relacionadas con asuntos políticos, comienzan en 1984 con el recordado "puntarenazo". Rubén Ballesteros, como Ministro en Visita de la Corte de Punta Arenas, llevó el caso y condenó al actual senador PDC José Ruiz di Giorgio y al ex ministro del gobierno de E. Frei Carlos Mladinic a 541 días de presidio remitido.

En otra recordada actuación en noviembre de 1996, siendo Fiscal de la Corte de Apelaciones de Santiago, recomendó anular el sobreseimiento que favorecía a la dirigente del PC Gladys Marín en el caso de la querella por injurias que le planteó Augusto Pinochet, entonces Comandante en Jefe del Ejército.

En 1998 fue uno de los ministros de la Corte de Apelaciones de Santiago que votó favorablemente el desafuero del diputado PPD Nelson Avila, originado en una querella por injurias del entonces diputado UDI Enrique van Rysselberghe.

Desde el año 2000 el Ministro Rubén Ballesteros registra media docena de fallos favorables a la impunidad de Augusto Pinochet en diversas causas criminales, en las cuales votó como miembro del Pleno de la Corte de Apelaciones de Santiago:
a) Caso "Caravana de la Muerte" el 5 de junio de 2000 (Rol 2182-98, Corte de Apelaciones).
b) Caso "Prats-Cuthbert-1", a solicitud de la jueza argentina María Servini de Cubría, el 7 de octubre de 2002 (Rol 46071-2002).
c) Caso "Calle Conferencia", el 16 de septiembre de 2003 (Rol 2182-98).
d) Caso "Operación Cóndor", el 5 de julio de 2004 (Rol 3012-2004).
e) Caso "Prats-Cuthbert-2", a petición del Ministro de Fuero Alejandro Solís, el 5 de enero de 2005 (Rol 28786-2004).
f) Caso "Riggs-SII", el 1 de agosto de 2005 (Rol 10776-2005)

En este último caso el Ministro Ballesteros se opuso al desafuero de Pinochet en los seis acápites del pedido de desafuero, incluyendo el originado en los delitos tributarios que fue aprobado por 21 votos contra 4.

El ministro Ballesteros se opuso además a que Pinochet fuera investigado por los siguientes delitos: Perjurio o Falso Testimonio en su Declaración Jurada de Bienes de 1989; Falsificación, Uso Malicioso y Sustracción de Documentos Públicos (Pasaportes); Falsificación de Certificados del Ministerio de Defensa; Obstrucción a la Justicia y Defraudación por Alzamiento de Bienes y Lavado de Activos.

En todos los casos citados el Ministro Ballesteros argumentó permanentemente hipotéticas "razones de salud" para negarse a que siquiera se investigaran las sospechas fundadas de participación de Augusto Pinochet en los delitos por los que se solicitaba su desafuero. Resulta a todas luces escandaloso y ofensivo para millones de ciudadanos que el ascenso de este Ministro de Corte, dotado de tan notorio "currículum vitae" de fallos favorables a la impunidad total de los crímenes de Pinochet y de altos funcionarios de su dictadura como asimismo de otros fallos persecutorios de personalidades anti-dictadura y progresistas, sea propuesto por un Presidente de la República que milita en un partido (PS) que tuvo miles de víctimas de violaciones de sus DDHH,entre asesinados, desaparecidos, torturados, exiliados y exonerados, entre septiembre de 1973 y marzo de 1990 y que además fue elegido con los votos de millones de chilenos, independientes o de otros partidos, que también sufrieron la criminal dictadura de Pinochet y no lo han olvidado.





                                                                                                                     BY Nikola Tesla

La Historia del MIR

Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR)




El Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) es una organización política de izquierda en Chile fundada por Clotario Blest, Miguel Enríquez y Luis Vitale en 1965.
Nació con la vocación de ser la vanguardia marxista-leninista de la clase obrera y de las capas oprimidas de Chile y de buscar la emancipación nacional y social tal como dice la declaración de principios aprobada en el congreso fundacional realizado el 15 de agosto de 1965 en Santiago de Chile. Basados en estos principios y movidos por un análisis político social de corte marxista-leninista y en la convicción de la existencia y confrontación de las clases, desarrolló sus actuaciones en búsqueda de la derrota de la "clase explotadora" y la consecución de una sociedad sin clases.
Actualmente, luego de las diversas divisiones y partida de militantes a otros partidos durante los años 1990, la facción conducida por el dirigente Demetrio Hernández y posteriormente Mónica Quilodrán, es la única que ha mantenido una ininterrumpida actividad política, posicionándose como la principal facción a nivel nacional desde 1997 en adelante.


Historia Orígenes (1965-1970)

Se formó el 15 de agosto de 1965, a partir de un grupo de dirigentes estudiantiles de la Universidad de Concepción y algunas organizaciones marxistas y trotskistas. En su I Congreso fundacional, celebrado en Santiago, delegados de la Vanguardia Revolucionaria Marxista-Rebelde, del Partido Socialista Popular, el Partido Obrero Revolucionario, anarquistas del grupo Libertario, un sector del Partido Socialista Revolucionario y dirigentes sindicales agrupados en torno al líder sindical Clotario Blest y al historiador marxista ícono del movimiento obrero Luis Vitale, decidieron dar forma a la nueva organización.

La declaración de principios del congreso fundacional dice en su punto VII que:

El MIR rechaza la teoría de la "vía pacífica" porque desarma políticamente al proletariado y por resultar inaplicable, ya que la propia burguesía es la que resistirá, incluso con la dictadura totalitaria y la guerra civil, antes de entregar pacíficamente el poder. Reafirmamos el principio marxista-leninista de que el único camino para derrocar el régimen capitalista es la insurrección popular armada.

Respecto a la izquierda tradicional:

Las directivas burocráticas de los partidos tradicionales de la izquierda chilena defraudan las esperanzas de los trabajadores; en vez de luchar por el derrocamiento de la burguesía se limitan a plantear reformas al régimen capitalista, en el terreno de la colaboración de clases, engañan a los trabajadores con una danza electoral permanente, olvidando la acción directa y la tradición revolucionaria del proletariado chileno. Incluso, sostiene que se puede alcanzar el socialismo por la "vía pacífica y parlamentaria", como si alguna vez en la historia de las clases dominantes hubieran entregado voluntariamente el poder.

Y por último, la finalidad del MIR es:

...el derrocamiento del sistema capitalista y su reemplazo por un gobierno de obreros y campesinos, dirigidos por los órganos del poder proletario, cuya tarea será construir el socialismo y extinguir gradualmente el Estado hasta llegar a la sociedad sin clases.

En su II Congreso (1967), los elementos trotskistas se apartaron, al ganar posiciones el grupo de estudiantes provenientes de la Vanguardia Revolucionaria Marxista-Rebelde: Miguel Enríquez, Luciano Cruz y Bautista van Schouwen. En 1968, se integraron el GRAMA (Grupo Avanzada Marxista de Concepción) y las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Santiago).

 Durante gobierno de Salvador Allende y Gobierno Militar (1970-1990)

Al llegar al poder la Unidad Popular y Salvador Allende en 1970, su dirección determinó suspender cualquier tipo de acción armada, definir una postura crítica ante el gobierno y de apoyo a la movilización y organización social, a la vez que colocaron su incipiente estructura militar a disposición de la seguridad del recién electo Presidente. Al momento del golpe de estado, que llevó al poder a Augusto Pinochet en 1973, el grupo político fue proscrito y reprimido intensamente: centenares de sus dirigentes y militantes sufrieron la tortura, muerte o desaparición forzada, y hasta el día de hoy muchos de ellos permanecen en calidad de detenidos desaparecidos. De hecho, Miguel Enríquez, su Secretario General y máximo dirigente al momento del Golpe Militar, fue abatido en un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad y represión política del régimen militar el 5 de octubre de 1974. En la dirección del Movimiento, lo sucedió Andrés Pascal Allende.
Durante la dictadura, la organización realizó múltiples esfuerzos con el objetivo declarado de producir la derrota política y militar de ésta, organizando acciones de carácter armadas y de organización y movilización social. Tuvo una importante presencia en la reconstrucción de un movimiento estudiantil universitario y secundario opositor, con la creación de la Unión Nacional de Estudiantes Democráticos, y posteriormente la Juventud Rebelde Miguel Enríquez. Su mayor presencia la obtuvo en el movimiento poblacional, por medio de la Organización de de Pobladores (ODEPO). Sus militantes participaron del movimiento de defensa de personas que sufrían la violación de sus derechos humanos, impulsando la creación del Comité de Defensa de los Derechos del Pueblo (CODEPU) Movimiento Democrático Popular, que reunía a las organizaciones antidictatoriales de izquierda. Para finales de los años setenta, el MIR tenía cerca de 3.000 miembros y simpatizantes. Uno de los momentos más dramáticos de la historia del MIR se vivió tras el intento de organizar una columna guerrillera en los sectores rurales, para los cual se trató de instalar un grupo de sus militantes guerrillero en la cordillera de Neltume, en la zona centro-sur del país, el que fue detectado y aniquilado por la Dictadura.

 La división y fraccionamiento del MIR (1986-1997)

En 1986, la organización sufrió una división. Se conformaron tres fracciones, una que declaraba privilegiar las formas armadas de lucha liderada por Hernán Aguiló, quien había sido dirigente del Frente de Trabajadores Revolucionarios, frente político del MIR entre los trabajadores durante la Unidad Popular. Otra por Nelson Gutiérrez que se sería denominada como "MIR político" por su rechazo a continuar el desarrollo de formas de lucha militares en el momento político que vivía el país. Y por último la encabezada por Andrés Pascal Allende la denominada corriente "histórica" que proponía continuar la acción política, combinando formas de lucha de masas con acciones armadas.
Los sectores encabezados por Aguiló y Pascal fueron sucumbiendo víctimas de los golpes policiales recibidos y como resultado de las labores de seguridad emprendidas por la Dictadura militar del General Pinochet, desapareciendo finalmente atomizados en pequeños grupos autónomos, cuya última expresión fue el denominado "MIR-EGP" (MIR Ejército Guerrillero del Pueblo), que logró extender su acción hasta iniciada la transmisión a la democracia. La mayoría de sus miembros serían encarcelados, desapareciendo como organización posteriormente. Por otra parte, el llamado "MIR Gutiérrez" o "MIR político", abandonó cualquier intento de impulsar formas armadas de lucha y trató de desarrollar una estrategia de inserción en el proceso de transición política que se abrió luego del plebiscito de 1988. Después de 1990, al retornar Chile a un régimen político democrático, esta fracción se disolvió y muchos de sus militantes y dirigentes abandonaron la acción política o se integraron a otros partidos de la izquierda chilena. Sin embargo, con anterioridad a ese desplazamiento, esta fracción cayó en una profunda crisis que derivó en un quiebre compuesto por tres grupos: Por un lado quienes postulaban emigrar al Partido Socialista bajo el argumento de que el MIR ya no tendría sentido con el fin de la Dictadura, por otro lado un grupo de direcciones regionales que fundó lo que se denominó Dirección Nacional Provisoria encabezada por Carlos Lafferte, Pedro Huerta, Luciano Véjar y Mauricio Chamorro, quienes postulaban la continuidad del partido y el proyecto revolucionario en un nuevo contexto político, generando las alianzas con otros grupos de izquierda que dieron forma en 1991 al Movimiento de Izquierda Democrático Allendista (MIDA), y por último un grupo de militantes encabezado por el dirigente Demetrio Hernández.
El grupo liderado por Demetrio Hernández es finalmente, el único que hoy tiene presencia en la vida política nacional de lo que fue el MIR histórico, Su presencia y actividad política se ha extendido sustentada por militantes medios y de base quienes justifican su permanencia señalando que "el partido no se disuelve por decreto; es una necesidad de los pueblos de Chile".

 BY Nikola Tesla